Lo importante que es la tipografía en la comunicación (4 ejemplos)

Actualizado: abr 23

Existen muchas tipografías que pueden ser utilizadas para diferentes ocasiones pero en estar oportunidad no quiero entrar en detalles de las las familias tipográficas que existen, que transmiten a grandes rasgos y para que sirven cada una de ellas. Lo que sí te voy a mostrar es como un mismo texto puede ser interpretado de varias maneras según el tipo de letra que se usa para comunicar ese mensaje en cuatro claros ejemplos. Estos ejemplos son solo teniendo en cuenta la forma y el dibujo de la letra. Si además le agregamos color y un contexto gráfico que la acompañe sería más claro aún.


Empezamos por quizás el ejemplo más claro que hice. En la frase de arriba la caligrafía sugiere una escritura a mano transmitiendo un mensaje de esperanza o tal vez romántico, mientras que el texto que se muestra por debajo, su dibujo se presta para transmitir cierta violencia en el mensaje que puede ser interpretado de manera hasta terrorífica (si lo imaginamos de color rojo más aún).

¿No adivinaste? Arriba: Comida mexicana. Abajo: Comida árabe (pude agregar también una tipografía que sugiera la cultura china o japonés). Existen tipografías que solo por el dibujo hacen referencia a un país o cultura en particular, como también tipos de letras que refieren a una época en especial.

En este caso vemos un tipo de letra serio que transmite formalidad mientras que por otro lado tenemos algo totalmente descontracturado e infantil. Probablemente signifiquen lo mismo: entrenar, pero seguramente cada mensaje esté dirigido a un público diferente. Arriba a personas adultas o mayores, mientras que abajo hacia los niños.



Por último este, quizás el más difícil pero no menos claro: La tipografía de arriba da lugar al ambiente de los comics, perfectamente ese texto puede ser parte de una revista de ese estilo. La letra de abajo es bien diferente, con forma de stencil puede dar la sensación de que es algo más serio y en un diferente ambiente: Imagino esa letra en un afiche con una foto de los sospechosos en una pared de un pueblo del tipo lejano oeste. ¿No te parece lo mismo?


El objetivo de este artículo es demostrar con ejemplos que cada tipografía es diferente y cada una tiene su estilo particular. Estos ejemplos son bien claros y tal vez hasta un poco exagerados para que se denote más el concepto y la diferencia entre un ejemplo y otro, pero es común ver errores en la elección de la tipografía, por suerte no son errores tan extremos como estos ejemplos pero son errores en fin.


Lo primero que debes hacer para elegir una tipografía es pensar qué es lo que querés transmitir: seriedad, simplicidad, peligro, llamar la atención, elegancia, descontracturar, que caiga simpático, formalidad, que sea amigable a la vista, etc.

Puedes elegir varios de estos conceptos y poner en la balanza cual querés que predomine en el dibujo de la letra. Por ejemplo, podés optar por una tipografía que transmita seriedad pero que además tenga un toque de elegancia. Es cuestión de investigar y encontrar la adecuada con el equilibrio que necesitas. Para esto también necesitarás tener en cuenta y conocer a que público va dirigido el mensaje (público objetivo).


También es importante tener en cuenta el formato en la que se va a reproducir el tipo de letra elegido. No es lo mismo que sea para un texto de varias lineas (un párrafo por ejemplo) que para un titular. No es lo mismo que sea para un afiche publicitario o para diseñar un logotipo. Cada formato tiene sus particularidades a respetar, pero no voy a entrar en detalles e irme por las ramas ya que es un tema muy amplio.


Espero que este artículo te sirva para que, a partir de ahora, le prestes más atención a la tipografía que eliges para transmitir tus mensajes.